Caferendando
Su cuerpo
Lenguado de amor
abandonaba la
cama,
se
verticaba sobre la alfombra,
y teve y
ondulante lo andaba,
lo
aguarivaba tibiamente,
lo acariciaba
espumado
y aromado lo
envolvía
en la toalla.
Caferendaba la mañana
y mirando la
infinube
se quedaba,
con las piernas
cruxadas
y el pie relajado
hamacaba.
Saboreaba
profundo
la mañana
oriblanca.
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